Eduard Soley: “Tuve que adaptar mi negocio y mi vida familiar al horario nocturno”

Entrevista a Eduard Soley, gerente Frutas Soley


¿Cómo era su día a día cuando el Mercado Central de Frutas y Hortalizas era por la noche?
Me levantaba a las 2 de la madrugada. Llegaba a Mercabarna sobre las 3h. Cargaba la furgoneta con el género y, después, para el Mercado de La Boqueria a preparar el puesto. A las 8 de la mañana ya abría al público y vendía hasta las 10 de la noche!

Un día a día muy duro, ¿no?
Sí que lo era, pero estaba acostumbrado. Con 17 años ya empecé a ir al Born a comprar de madrugada. Por tanto, adapté mi negocio y mi vida a este horario nocturno. Un horario que, además, creo que era mejor para venir a comprar al Mercado.

¿Por qué?
Sobre todo, era bueno para el género que se vendía. Antes, el producto de proximidad estaba más presente en el Mercado y, este producto, requería inmediatez. Es decir, por la mañana se recogía el producto, por la tarde llegaba al Mercado y por la noche se ponía a la venta. Actualmente, este aspecto ya no es tan relevante porque se venden productos de todo el mundo y el Mercado funciona de otra manera.

En el ámbito familiar, ¿cómo le afectaba trabajar por la noche?
No demasiado. Lo teníamos todo organizado según ese horario. Además, mi mujer también me ayudaba en el negocio, así como otros familiares que nos echaban una mano con los hijos o con el puesto.

Hace 20 años cambió el horario. ¿Cómo recuerda aquellos días? Recuerdo que se formó un buen ‘sarao’. Los detallistas estábamos en contra y los mayoristas a favor. El Mercado se paralizó durante unas semanas hasta que, finalmente, tiró para adelante el horario diurno.

¿Usted también estaba en contra?
Al principio no era demasiado partidario del nuevo horario porque suponía un cambio radical en la estructura de mi negocio. Nos costó unos años adaptarnos, pero debo reconocer que trabajar por la mañana tiene sus cosas buenas. ¡Y también malas!

Empecemos por las buenas...
Es cierto que hacer un horario 'normal', similar al que hace la mayoría, mejora las relaciones sociales y también las familiares.

¿Y las malas?
Tengo una forma muy personal de llevar el negocio. Me gusta estar en el puesto y poder ver y atender a mis clientes. Pero a la hora de la venta debo venir a comprar a Mercabarna. Por tanto, cuando vengo, tengo que comprar rápido y por esto no me gusta el horario diurno.

¿Cómo se organiza?
Vengo dos días a Mercabarna y, el resto, envío a algún empleado. Pero yo soy de la antigua escuela. Quiero ver el género que hay, escoger las variedades y calidades a las que tengo acostumbrados a mis clientes. Parece fácil pero comprar en el Mercado requiere mucho oficio y experiencia. El mercado no es matemático, evoluciona y hay que saber distinguir los buenos productos.

Su hijo sigue con la tradición familiar. ¿Cree que si el Mercado aún fuera de noche él se hubiera dedicado?
Esto no se sabe nunca, pero está claro que trabajar de noche es menos atractivo. Aún así, creo cuando me jubile mi hijo no hará la compra como yo. Pienso que optará por tener un par de proveedores que le traigan el género. Hará el pedido por teléfono y no tendrá venir al Mercado. Creo que el futuro del sector detallista puede ir por aquí.