Muere el empresario Gonzalo Fernández Valdés

El mayorista del Mercado Central de Frutas y Hortalizas, Gonzalo Fernández Valdés, murió el pasado 1 de marzo a los 71 años. El empresario, que dirigía la firma mayorista del mismo nombre, era una de las figuras emblemáticas dentro del Mercado, gracias al su talante activo y participativo. También tuvo un papel destacado en la Asociación Gremial de Empresarios Mayoristas de Frutas y Hortalizas de Barcelona y Provincia (AGEM), dónde ocupó diferentes cargos y dónde, actualmente, era asesor de presidencia.

Era un amigo

Ya sé que esto es una de las cosas que siempre se dice cuando una persona conocida y querida muere. Pero, para mí, Gonzalo, era realmente un buen amigo. Amigo es la persona en quién confías a lo largo de muchos años, que te alegras cuando la ves, que te sabe mal cuando no hablan bien de ella, que la echas de menos cuando hace tiempo que no la ves... En definitiva, con quién te sientes a gusto.
Lo conocí cuando trabajaba en una finca en el Delta del Ebro, donde cultivábamos sandías y melones que él comercializaba, en parte, en sus puestos del Mercado. Aunque a veces los precios no eran los más satisfactorios, aprendí a confiar en él y esto, en este sector, es clave. Más tarde, cuando entré a trabajar en Mercabarna siempre estuvo a mi lado, a pesar de que discrepábamos en muchas cosas, pero siempre con tino, con argumentos y sin estridencias. Era un amigo.
Era un Hombre que dejaba hablar y, después, planteaba sus razonamientos, que acostumbraban a ser acertados y contundentes. Ante cualquier problemática, él, con su empatía, aceptaba hablar con todo el mundo para llegar a un acuerdo. Y así lo hacía. Cuando se decidió el cambio de horario del Mercado (¡ya hace 22 años!) al principio fue reticente, pero cuando apoyó a Joan Llonch la famosa noche del cierre de los puestos fue uno de los principales defensores. “Esto no lo para nadie. Jamás volveremos a trabajar de noche”, decía. Ha habido momentos de incertidumbre y de intereses que han hecho tambalear el horario diurno y, Gonzalo ha sido una de las personas clave para defenderlo.
Quiero agradecer, y creo que hablo en nombre de muchas personas que lo apreciábamos, su larga dedicación a este sector. Siempre estuvo en primera línea, defendiendo al colectivo. También, como todo el mundo, tenía enemigos pero nadie le discutía su sentido común y su nobleza. Era una persona que no dejaba indiferente a nadie. Para él, sólo había blanco y negro, el gris no existía. O todo o nada. Vivió la vida intensamente, apasionadamente, no sabía hacerlo de otra manera.
Gonzalo, te recordaremos porque nos has dejado huella.

Joaquim Ros