
Mercabarna se beneficia de la privilegiada dimensión histórico-geográfica de la ciudad de Barcelona como capital de Cataluña, como gran conurbación europea, por su importancia como ciudad comercial y destino turístico.
Además, Mercabarna se encuentra en un emplazamiento estratégico desde el punto de vista logístico, que favorece la llegada y la expedición de mercancías por tierra, mar y aire: a pocos kilómetros del aeropuerto internacional del Prat, del puerto marítimo de contenedores, de la terminal TIR, de la estación ferroviaria de mercancías, del nudo viario del Llobregat, con acceso directo a las rondas urbanas y a las autovías exteriores, y a sólo 15 kilómetros del centro de Barcelona.
Esta estratégica situación geográfica ha sido uno de los factores que han contribuido a posicionar Mercabarna como uno de los principales centros europeos de distribución de productos frescos.